Por momentos me gustaría que las palabras en un papel fueran como la música. Un poco de melodía de ambiente bajo el rigor de un ensayo o la suavidad de un poema. Sinestesia para darle color a esos aromas de las letras en una musicalización del todo. Que cada elemento visual impreso bajo los patrones de lo escrito sea un sonido, un suspiro o un viento que se mueve entre ondas generando el movimiento. La palabra como un suspiro. Me gustaría poder volver a leer cosas de hace un par de años y sentir el tibio aliento de quién las escribió, escuchar el trabajar de la tinta en corromper al papel y el del papel de empaparse del instante presente. Que a través de las fibras se pudiera crear un pequeño espacio entre la tinta y el papel que almacenara una fotografía; un trozo del momento en que se guarden además todos los detalles de la imagen, todos los deseos del autor, todos los pensamientos de su cabeza. Saber qué tan cerca de la verdad estaban sus palabras, sus "te quieros" y sus "eres lo peor que me pasó". Quisiera ser más que un lector, quisiera volver a acompañar a esa persona a escribir, poner junto a su mano mi respiración y sumarme a su ópera. Que las palabras sean nuevamente un nosotros entre risas. Sueño con sinestesia en lo que escribo. Sueño con estar envuelto en una historia de papel. Cada semana ser culpable de un envío nocturno de buenas noches. He escarbado entre las páginas en busca de aquello que me traiga de vuelta los espacios entre ese recuerdo. Cada vez siento que es más necesario afirmar el porqué sigo con todo. No puedo sino aferrarme al pasado en que entre tantos errores me trajo a donde estoy. El ejercicio de volver en el tiempo para entender el presente no es más que la excusa que tengo para recordar-te. Siento nostalgia. Me vuelvo tonto. Pues es tonto seguir sintiendo nostalgia cuando no recuerdas ni siquiera el sonido de una voz. Cuando olvidaste el calor de su cuerpo, el olor en su cuello, el timbre de su risa... Es tonto creer que se pueda almacenar una imagen entre las fibras de papel. Todo es tonto desde que dejaste de "creer" y comenzaste a "pensar" nada más. Cuando no existieron más ilusiones y anhelos y solo te viste parado frente a una multitud que esperaba sacarte las tripas. Cuando simplemente te diste cuenta que eras uno frente al mundo. Cuando no pudiste contener el llanto. Es tonto todo desde que dejaste de ver los sonidos. Tonto al escribir esto solo con la excusa de decir "Espero que seas feliz, nada más".
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