No sé qué decir. Me siento bien. Muy bien.
Todo esto pasa por razones que se escapan de nuestras manos, como gente que orina en la calle.
Puteos de personas poblacionales.
Al final, todos estamos muy apurados para detenernos a mirar como amarrarnos los ovarios.
¡Que suelta!
¡Viva Santiago mierda!
Eso nunca lo había dicho ni pensado.
Todo esto pasa por razones que se escapan de nuestras manos, como gente que orina en la calle.
Puteos de personas poblacionales.
Al final, todos estamos muy apurados para detenernos a mirar como amarrarnos los ovarios.
¡Que suelta!
¡Viva Santiago mierda!
Eso nunca lo había dicho ni pensado.
2 comentarios:
Viva!!!!! y vivan los gordos tatuados y las perras santiaguinas jjj
¡Notable! Lo más gracioso fue que se lamía los dedos luego de orinar.
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