Todos rieron al escuchar la historia, sin embargo, debían llorar.
Me gustaría que supieras que tus excesos insanos me entristecen.
Y deseo que sepas que tu música durará por siempre... Eso espero.
Eso deseo.
Es gracioso como sigues obstinada en buscar algo que ya ni siquiera representa un hecho para ti. Todo es una metáfora de lo que realmente es. Tomé una decisión, siempre lo hago, pero extrañamente el seguir acostado ya no me acomoda más. ¿Te puedo decir algo que no va a sonar agradable? Estoy completando mis objetivos y uno de ellos es hacer que te sientas una basura. Ya no tengo razones, sólo un poco de resentimiento, y esa jamás ha sido una verdadera excusa para odiarte. ¿Sabes algo más? he pensado que puedo congelar todo lo que ocurrió, y simplemente quebrarlo. Aprovechar la fragilidad del hielo y acabar todo para que termine evaporándose en el piso. Es bastante simple. Para ti, es aún más. No debes hacer mucho más de lo que ya estás haciendo.
Extracto de un marca páginas. 1986.
¿Muchos amigos irreales, pendejas calienta sopa y hueones alucinados con falta de ortografía? hazte un facebook.
¿Frases interesantes mal copiadas, agua en el cerebro o bebiste mucho líquido amniótico antes de nacer? hazte un twitter.¿Fotos que consideras geniales pero son verdaderas basuras saturadas? hazte un flickr.
¿Demasiado shuper y pretendes o aparentas usar mac? hazte un tumblr.
¿Un tanto depresivo y buscas atención? hazte un blog.
¿Comenzar a vivir tu vida? pues sal a la calle y comienza a pedalear.
El pasillo era la conexión de cada una de la habitaciones con las demás, una especie de núcleo en donde todo tiene su origen. Era de un color similar al de los hospitales, un celeste genérico bien gastado, casi blanco que da esa impresión de que todo está en una pausa, todo se encuentra detenido a la espera de la animosidad que podría traer un rojo. Se crea un clima, se torna frío y aleja las emociones fuertes. Como en un hospital, lo último que se espera es que se vuelvan todos locos.
No tengo ganas de escribir esta historia.
Váyanse a la mierda.
Psicópata, esquizofrénico, frío... muy frío.
Eres bueno para todo, lo cual puede significar que termines siendo bueno para nada. Aprendes rápido y no te cuesta dominar cosas que en un momento anterior no tenías idea que existían. El problema es evidente considerando que si te dedicas a muchas cosas, terminarás haciendo nada.
Resuelves los problemas de manera objetiva y teniendo en cuenta todos los factores que rodean la situación, pues no tienes la vista en un sólo punto, abarcas mucho. Das seguridad a las personas y tiendes a usar eso a tu favor, pues eres un manipulador, eres muy manipulador y lo sabes: básicamente eres un hijo de puta que colocas la mayoría de las situaciones a tu favor. No temes a controlar las cosas y te gusta tener todo bajo tu dominio. Es así mismo que puedes perder muy rápido la paciencia en un conflicto; más bien si te buscan, te encuentran, y cuando te encuentran no hay quien te pueda parar, dado que cuando te enojas sacas fuerzas de todo tu cuerpo pudiendo ser muy peligroso, pues en comparativa, cierras tu racionalidad y puedes llegar a enfrentarte a alguien tres veces más grande que tú, y sin embargo irás confiado de que ganarás. A pesar de todo, y de ser bastante sulfurable, lo tienes siempre en cuenta y has sabido controlarte en la mayoría de las situaciones. Tienes amplio dominio de tus emociones, pues eres muy frío, demasiado frío. Tanto así, que si para resolver algo debes amputarte un brazo, o terminar con algo importante, no lo vas a dudar pues en prácticamente todas las situaciones dejas los sentires de lado. Respecto a eso es que se dan la mayoría de tus conflictos internos. Tuviste problemas en la infancia que se tradujeron en un aislamiento, lo cual determina que te guste estar solo, no te afecta estarlo, sin embargo, eres de un cariño muy de piel. Gustas de acercarte a alguien sólo para abrazarlo y de esa forma te sientes bien. Eres muy inteligente y sabes como lograr lo que quieres, cuesta que te des por rendido y te gusta discutir lo suficiente para tener la aprobación. Problemas con tu padre hicieron de ti un hombre a muy temprana edad, lo cual deberías agradecer. Eres obsesivo con ciertas cosas e intentas lo imposible por cumplir con tu compulsividad. Desordenado y dominador. Tanto así que puedes practicar cientos de personalidades, sólo para alcanzar un objetivo. Algunos verán en ti una persona muy amable y llegada, otros una persona alejada y apática. Todo lo haces para alcanzar tus metas. Sin embargo, no eres una persona de malas intenciones, y la mayor parte del tiempo están pensando en alguien más cuando haces todas tus artimañas. Eres entregado a lo que realmente amas y respecto a eso es que el mayor error que pueden cometer contigo es la traición. Jamás perdonas una traición.
Esto que te saquen la foto y que ni siquiera te conozcan.
Es que no vamos a comparar a Leitmotiv con Mala escena. Cada uno en su momento nació de una necesidad distinta. Si bien ambos concluyen o se orientan al mismo destino, en su esencia Leitmotiv era algo hermoso, una verdadera utopía a mi mente. Quizás eran los colores -que no quise volver a utilizar- o simplemente que estaba generado en la locura de la alucinación, psicodisléptico alucinógeno. Los mundos que no existen, los sueños de los ojos abiertos. No había nada de malo en ello, ni en ellos, menos en ella. Era un verdadero gusto entrar en las ideas como quien recorre un parque o un Jardín. Hay pocos lugares que me gusten más que ese Jardín. Pero como la mayoría de las obsesiones termina con el rechazo, ésta no podía ser la excepción. Me hace pensar que simplemente era un tumor con la forma de Marilyn Monroe, como la mayoría de las cosas hermosas, suelen ser tan lindas como el tiempo avanza y cada segundo es un segundo menos, en vez de adicionarlo a la línea temporal. Te vuelves un segundo más fea letra repetida. Leitmotiv terminó siendo esa letra magullada por los años de prostitución. Se ahorcó como la señorita Monroe con una línea de teléfono, pues es la historia repetida, de los ires y venires, del auge y la decadencia. Del amor a la desconfianza. De la desconfianza a la indiferencia. De la indiferencia a la depresión. De la depresión al autoengaño. De el autoengaño a la ilusión. De la ilusión a la vulnerabilidad. De la vulnerabilidad a la estupidez. De la estupidez a la drogadicción. De la drogadicción a la autodestrucción. Y de esa autodestrucción aparece el Polvo de ángel. Tan bella como tan dolorosa.
Supongo que es verdad eso que los malos ejemplos, son siempre los mejores.
Supongo que es verdad eso que los malos ejemplos, son siempre los mejores.
She's got Issues.
Nunca había notado que es Zooey Deschanel la chica del cabello rojo. Guapa.
Buena Offspring, te doy mis diez, sos groso, sabelo.
Nunca había notado que es Zooey Deschanel la chica del cabello rojo. Guapa.
Buena Offspring, te doy mis diez, sos groso, sabelo.
Para olvidarme de ti, voy a cultivar la tierra. En ella espero encontrar, remedio para mi pena. Aquí plantaré el rosal de las espinas más gruesas. Tendré lista la corona, para cuando en mí te mueras.
Me gustaría conocer a una Violeta Parra. Nos enamoraríamos, compondríamos temas, pintaríamos, escribiríamos, cantaríamos para juntar plata y nos iríamos a vivir al sur. A cultivar y a olvidar.
Ah, por cierto, que pedazo de sueño el que recurrió mi mente anoche. Espectacular. Simplemente genial.
Esos bellos momentos.
Tengo una idea que podría cambiar mi visión del mundo: Ustedes se dejan de ir a los conciertos a grabar con sus cámaras de mierda para luego subir a Youtube cientos de videos de la misma banda, la misma canción, que por lo general trae un sonido y una calidad de imagen como la verdadera callampa -y ustedes falsos de mierda nombran a sus bazofias como: coloquenombredebandaaquí Chile 2011 (HD), ¿En serio? ¿Eso es HD para ti? ¿Cuánto líquido amniótico tragaste antes de nacer?-, y que por lo general, se llenan de comentarios como:
-Che chilenos, nosotros inventamos ese canto, pecho frío!!!!
-Argentino de mierda xupalo qlio!
-Xq no escushan la banda y se dejan de peliar?
Mierda en serio, dejen de hacer esos videos de porquería que sólo suman minutos que yo pierdo al buscar registros oficiales, o al menos, con procam, ¡hijos de puta! dejen de hacer esos videos, dejen de grabar en conciertos y disfruten los espectáculos, ahueonaos. Como odio esos videos, como odio cuando estoy en un puto concierto y tengo a un infeliz con los brazos arriba, ¡pero para grabar! Como me gustaría golpearlos y romper sus putas cámaras. Dejen de hacer eso y yo dejo de ser odioso.
Tengo una idea que podría cambiar mi visión del mundo: Ustedes se dejan de ir a los conciertos a grabar con sus cámaras de mierda para luego subir a Youtube cientos de videos de la misma banda, la misma canción, que por lo general trae un sonido y una calidad de imagen como la verdadera callampa -y ustedes falsos de mierda nombran a sus bazofias como: coloquenombredebandaaquí Chile 2011 (HD), ¿En serio? ¿Eso es HD para ti? ¿Cuánto líquido amniótico tragaste antes de nacer?-, y que por lo general, se llenan de comentarios como:
-Che chilenos, nosotros inventamos ese canto, pecho frío!!!!
-Argentino de mierda xupalo qlio!
-Xq no escushan la banda y se dejan de peliar?
Mierda en serio, dejen de hacer esos videos de porquería que sólo suman minutos que yo pierdo al buscar registros oficiales, o al menos, con procam, ¡hijos de puta! dejen de hacer esos videos, dejen de grabar en conciertos y disfruten los espectáculos, ahueonaos. Como odio esos videos, como odio cuando estoy en un puto concierto y tengo a un infeliz con los brazos arriba, ¡pero para grabar! Como me gustaría golpearlos y romper sus putas cámaras. Dejen de hacer eso y yo dejo de ser odioso.
No entendía el porqué de la intervención, sólo veía gente correr, llorar y tratar de salvarse. Aviones, batallones y tanques custodiaban cada centímetro del centro de la cuidad, e imagino que era una situación similar en el resto del país. Yo sólo atiné a tomarte del brazo y sacarte de ahí. Corrimos en dirección a un edificio y entramos en él antes que nos vieran los militares. Te besé en el pasillo, como un signo de confianza, a modo de calma o quizás porque quería saber si estaba soñando; sonreíste y me abrazaste. Subimos a un departamento y entramos en él. Desde ese lugar vimos como toda la institucionalidad se desmoronaba en estadillos de pólvora. Nos quedamos mirando, y yo sentía como estábamos diciendo los diálogos en nuestra mente. Me conociste en un momento muy extraño de mi vida...
A.E.D.A.
Te convertiste en el epílogo de una vida y con un simple movimiento le estás poniendo punto final. Corta el cuello y deja que se desangre; quítale el pellejo mientras termina de respirar para que sea más fácil. Boca abajo, como lo aprendiste de aquellos, la sangre no se estanca ni se coagula, fluye suavemente a través de las comisuras del puñal, manchando la nieve del piso, gota a gota, llenando un telar blanco en una obra abstracta que cuelga del interior de tus entrañas. Le llamas muerte, algo elevado y espiritual, a lo quizás más cercano a la materialidad y lo carnal: ser una exposición de fluidos vitales que emanan a través de un agujero ocasionado por un excelente pulso y una manualidad históricamente útil. La temperatura como bella orquesta del espíritu, será dirigida por el maestro de las melodías que de a poco sufrirá los golpes del cansancio y cederá ante el desahogo del asco dejando escapar todo por el cuello perforado. Aquel sonido no lo debes olvidar jamás, y el momento será fácil de recordar, ¿sientes como al internar aún más el puñal, tocas los huesos de la columna? ahora debes hacer el giro, la rotación desde el mango. Sentirás el tibio lamento de desdicha por tus dedos y una leve sensación de escalofrío al quebrar algo ahí dentro. Sigue rompiendo el cuello, es una hermosa escena ver caer algo más que sangre. Ver caer el dolor por tus manos manchadas de culpa. Ya no tienes alternativa a lo que ellos señalaron: nadie dijo que sería fácil que tuvieras que hacerlo en esta fecha del año menos con esa estupidez de herramienta. Ya eso será historia de misa. Ya derramaste lo que quedaba en ese corazón... Ahora revienta la cabeza y acaba con la razón.
Te convertiste en el epílogo de una vida y con un simple movimiento le estás poniendo punto final. Corta el cuello y deja que se desangre; quítale el pellejo mientras termina de respirar para que sea más fácil. Boca abajo, como lo aprendiste de aquellos, la sangre no se estanca ni se coagula, fluye suavemente a través de las comisuras del puñal, manchando la nieve del piso, gota a gota, llenando un telar blanco en una obra abstracta que cuelga del interior de tus entrañas. Le llamas muerte, algo elevado y espiritual, a lo quizás más cercano a la materialidad y lo carnal: ser una exposición de fluidos vitales que emanan a través de un agujero ocasionado por un excelente pulso y una manualidad históricamente útil. La temperatura como bella orquesta del espíritu, será dirigida por el maestro de las melodías que de a poco sufrirá los golpes del cansancio y cederá ante el desahogo del asco dejando escapar todo por el cuello perforado. Aquel sonido no lo debes olvidar jamás, y el momento será fácil de recordar, ¿sientes como al internar aún más el puñal, tocas los huesos de la columna? ahora debes hacer el giro, la rotación desde el mango. Sentirás el tibio lamento de desdicha por tus dedos y una leve sensación de escalofrío al quebrar algo ahí dentro. Sigue rompiendo el cuello, es una hermosa escena ver caer algo más que sangre. Ver caer el dolor por tus manos manchadas de culpa. Ya no tienes alternativa a lo que ellos señalaron: nadie dijo que sería fácil que tuvieras que hacerlo en esta fecha del año menos con esa estupidez de herramienta. Ya eso será historia de misa. Ya derramaste lo que quedaba en ese corazón... Ahora revienta la cabeza y acaba con la razón.
70's
Desperté tarde y di un paseo con mi ropa de los 70's. Ahora pienso que vivo en los setentas y soy un actor porno. La pornografía tuvo su época de gloria en aquellos años, el porno era la novedad y era la gallina de huevos de oro. Pero bien, no se puede negar el aporte del otro cine, el convencional. Y qué aporte si me pongo a nombrar: Clockwork Orange, The Godfather, The Exorcist, Taxi Driver, Carrie, Alien, Star Wars, One flew over the Cuckoo's nest, The life of Brian, Apocalypse now, The abominable Dr. Phibes, The rocky horror picture Show, The Hills have Eyes, The Prophecy, The Texas chainsaw Massacre, The last Picture show... El mercado de automóviles estuvo en una especie de clímax con autos hermosos. De confesar fascinación por algo inanimado, debo admitir que el premio mayor se lo lleva el Pontiac Trans de 1978; o un Camaro del 74'... ¡Joder! ¡un Ford Mustang del setenta! En los setenta se disfrutaba con estilo y se paseaba con hermosura. Mujeres estilo Angeles de Charlie, (Farrah Fawcet's Style), patines de cuatro ruedas, anteojos grandes y no silicona. Guapas. Uno se vestía bien, son esas poleras de cuello en V y bandas a los brazos. Incluso hasta lo más podrido de la humanidad estaba en gloria. Un asesino en serie no era un pobre psicópata sucio y desaseado, un asesino en serie en los 70's era un Ted Bundy, un caballero, educado y seductor, bien parecido y selectivo, inteligente asesino. Asesino con estilo. Estilo supremo y además estilo musical superior, es decir si bien la música es algo variable de acuerdo a la época, pues cada época encontrará en alguna banda la representación de su sentir, así como en los noventa ese rock alternarivo depresivo y postmodernista que muchos asimilan al grunge. En los ochenta fue más fácil encontrar cientos de bandas chillonas y maquilladas. Los espectáculos gigantescos con fuegos artificiales y luces. La música de los 80's si bien no es mala, es como la versión mierdera o comercial de lo que se propuso en los 70's. Así es como a base de ácido y LSD salieron de la cabeza de unos pocos, acertados discos que trascienden a cualquier actitud rebelde momentánea. Dark Side of the Moon, A Night at the Opera, el IV de Led Zeppelin, London Calling, Reggatta de Blanc, L.A. Woman y el, a mi parecer, mejor disco en la historia del Heavy metal, Stained Class. Que hermoso sueño tuve anoche. Al parecer desperté demasiado tarde, yo debí despertar en los 70's.
Me desagrada la pasividad de las mujeres respecto a un tema tan común. Las mujeres a veces suelen ser tan estúpidas como sus símiles hombres. Los hombres por naturaleza deben ser estúpidos, no me agrada que una mujer sea estúpida. La estupidez va de la mano de un pene, es como una masturbación fálica. Y los penes no pueden ser puestos sobre la marcha, es decir, no podemos hacernos crecer un pene así nada más, se nace con pene, o nunca se tiene uno. Es por eso que un hombre puede dejar de ser estúpido -se corta el pene-, pero una mujer jamás debe convertirse en estúpida. Odio la estupidez, sobre todo cuando viene de una mujer.
Que estúpida.
Estúpida.
Que estúpida.
Estúpida.
Platónico 1.
Me gusta esa mujer, es decir, realmente me parece muy atractiva y escribe bastante bien o al menos lo que ha escrito me parece fantástico. Las imágenes me han hecho reír y tiene gustos bastante singulares, en los que incluyo a Carlin, los Python y Alicia. Pero, lo mejor de todo es, sin lugar a dudas, que nunca la conoceré.
Me gusta esa mujer, es decir, realmente me parece muy atractiva y escribe bastante bien o al menos lo que ha escrito me parece fantástico. Las imágenes me han hecho reír y tiene gustos bastante singulares, en los que incluyo a Carlin, los Python y Alicia. Pero, lo mejor de todo es, sin lugar a dudas, que nunca la conoceré.
Me gustan esos monos tuertos, así siempre las personas sabrán que se trata de mi. Pero será un mensaje un tanto oculto, es decir, nadie más se dará cuenta del detalle de un mono sin un ojo. Se pensará que es algo casual. Un detalle simple. Un juego.
Siempre pienso en mi vida como un maldito juego, quizás ese sea el mayor error.
Voy a seguir jugando hasta que se me caigan los dientes.
PS. Un peso menos, adios Zaherir. ¡Gracias por todo!
Siempre pienso en mi vida como un maldito juego, quizás ese sea el mayor error.
Voy a seguir jugando hasta que se me caigan los dientes.
PS. Un peso menos, adios Zaherir. ¡Gracias por todo!
I can’t think of anything worse after a night of drinking than waking up next to someone and not being able to remember their name, or how you met, or why they’re dead. —Laura Kightlinger.
Eso me hizo reír bastante.
La regla de tres siempre funciona.
Eso me hizo reír bastante.
La regla de tres siempre funciona.
Buscador de blog.
Mono tuerto de costumbre, mañana será un día de mierda pues saldré a odiar al universo por seguir en esta parada.
As Good As It Gets.
Mi idea comienza en la mañana, temprano, lo más temprano que me maneje -estaríamos hablando entonces de las nueve de la mañana, considerando que me duermo a las cuatro/cinco... culpa anoche de Jack Nicholson y la siempre sobria y especialmente guapa en ésta, Helen Hunt (entiéndase la escena del vestido rojo con lunares blancos, ¡hermosa!) como es As good as it gets- para salir a dar un pequeño paseo en bicicleta por Santiago. Av Matta está vetada, he pinchado ya dos veces ahí y venirme caminando por Blanco hasta la bomba a cambiar, nunca es muy buena idea. Creo que Alameda hasta Pedro de Valdivia es bastante cómodo y atractivo. Volver a almorzar, papas fritas. Adoro las papas fritas, sobre todo cuando soy yo quién les da forma, no tengo nada contra las demás personas que intentan darme en el gusto, pero a mi me quedan bien cortadas, o al menos cumple con satisfacer ese preciso tamaño. La Idea continúa claro, con la llamada telefónica. Quiero ese dinero y lo quiero pronto, pagaré LA deuda que me queda -lo cierto es que tengo otra deuda, pero estoy completamente seguro que no me dejarán pagar, menos acercarme a la acreedora- volveré a comer algo, quizás más papas fritas, es decir, pesar casi ochenta kilos no se trata de comer poco, ¿no? ver una que otra película repetida, y voy a insistir en esto, las películas nuevas no logran eso en mí. Más bien son pocas. ¿Blind? quizás. Esa película es hermosa, maravillosa, ¡perfecta! Quizás en los comerciales sea capaz de superar mi plusmarca armando un rubik -1:30 no está nada de mal- para luego inventar algo tonto en lo que pasar el resto de la noche. Un juego quizás, una historia otra vez, o volver a pensar que soy un ser humano de carne y huesos que se encuentra en algún lugar de la tierra recordando cosas que ya no debe. Ah, y cantar algo, ¿dónde lo dejo? ¿dónde queda la seducción? ¿dónde queda el sonreír o hacer un cambio de miradas? me haces tanto reír memoria, tanto reír.
Mi idea comienza en la mañana, temprano, lo más temprano que me maneje -estaríamos hablando entonces de las nueve de la mañana, considerando que me duermo a las cuatro/cinco... culpa anoche de Jack Nicholson y la siempre sobria y especialmente guapa en ésta, Helen Hunt (entiéndase la escena del vestido rojo con lunares blancos, ¡hermosa!) como es As good as it gets- para salir a dar un pequeño paseo en bicicleta por Santiago. Av Matta está vetada, he pinchado ya dos veces ahí y venirme caminando por Blanco hasta la bomba a cambiar, nunca es muy buena idea. Creo que Alameda hasta Pedro de Valdivia es bastante cómodo y atractivo. Volver a almorzar, papas fritas. Adoro las papas fritas, sobre todo cuando soy yo quién les da forma, no tengo nada contra las demás personas que intentan darme en el gusto, pero a mi me quedan bien cortadas, o al menos cumple con satisfacer ese preciso tamaño. La Idea continúa claro, con la llamada telefónica. Quiero ese dinero y lo quiero pronto, pagaré LA deuda que me queda -lo cierto es que tengo otra deuda, pero estoy completamente seguro que no me dejarán pagar, menos acercarme a la acreedora- volveré a comer algo, quizás más papas fritas, es decir, pesar casi ochenta kilos no se trata de comer poco, ¿no? ver una que otra película repetida, y voy a insistir en esto, las películas nuevas no logran eso en mí. Más bien son pocas. ¿Blind? quizás. Esa película es hermosa, maravillosa, ¡perfecta! Quizás en los comerciales sea capaz de superar mi plusmarca armando un rubik -1:30 no está nada de mal- para luego inventar algo tonto en lo que pasar el resto de la noche. Un juego quizás, una historia otra vez, o volver a pensar que soy un ser humano de carne y huesos que se encuentra en algún lugar de la tierra recordando cosas que ya no debe. Ah, y cantar algo, ¿dónde lo dejo? ¿dónde queda la seducción? ¿dónde queda el sonreír o hacer un cambio de miradas? me haces tanto reír memoria, tanto reír.
Morfina.
Siempre pensando en ser alguien más, siempre a la sombra de quienes admirabas de cierta forma. Creando una maldita imagen de lo que deseabas vivir, y no siendo capaz de vivir lo que ya era parte de ti. Le temías a tu simpleza; eso es hermoso y triste. No puedes pensar que eso está bien... ¡jamás lo estará! No sé porqué no lo captas bella estúpida. Quizás algo de polvo en ti o será que ya no brilla ese interés que antes pudo iluminar las mejores ideas. De verdad siento algo de lástima, como si en mi nada de eso fuese parte; pero es la verdad y nunca me interesó mentir. Has tratado de llenar un envase con falsa pizcas de felicidad, mezclando todo en un amargo. Es decir, si mezclas tanta mierda siempre logras una especie de café. No hay más allá del espectro otro grado de luz que diluya la imagen del color que buscas. Y aunque muchos lo piensen así, la monotonía no es gris, es café, como una taza del mismo. Adictiva y amarga. No sabe a triunfo más que en una representación asquerosa en los recuerdos. Antes estabas a ese nivel tan magnífico en el que los nombres fluían de manera natural, como verdaderos ríos de locura que arman y desarman, unen y descomponen, crean y reencarnan cualquier tipo de enlace, cientos de luces, miles de parpadeos. Millones de miradas sobre una décima de segundo. Ahora eres una basura que arropa lo que alguna vez deseo en armarios del tamaño de una fotografía. ¿Acaso con frases lindas lograrás algo de lo que fuiste?... jamás pobre estúpida, no eres nada de lo que fuiste, ya nunca serás lo que fuiste. Siento que de a poco te apagas y me dejas aquí. Bella y estúpida mente, jamás volverás a ser la misma.
Siempre pensando en ser alguien más, siempre a la sombra de quienes admirabas de cierta forma. Creando una maldita imagen de lo que deseabas vivir, y no siendo capaz de vivir lo que ya era parte de ti. Le temías a tu simpleza; eso es hermoso y triste. No puedes pensar que eso está bien... ¡jamás lo estará! No sé porqué no lo captas bella estúpida. Quizás algo de polvo en ti o será que ya no brilla ese interés que antes pudo iluminar las mejores ideas. De verdad siento algo de lástima, como si en mi nada de eso fuese parte; pero es la verdad y nunca me interesó mentir. Has tratado de llenar un envase con falsa pizcas de felicidad, mezclando todo en un amargo. Es decir, si mezclas tanta mierda siempre logras una especie de café. No hay más allá del espectro otro grado de luz que diluya la imagen del color que buscas. Y aunque muchos lo piensen así, la monotonía no es gris, es café, como una taza del mismo. Adictiva y amarga. No sabe a triunfo más que en una representación asquerosa en los recuerdos. Antes estabas a ese nivel tan magnífico en el que los nombres fluían de manera natural, como verdaderos ríos de locura que arman y desarman, unen y descomponen, crean y reencarnan cualquier tipo de enlace, cientos de luces, miles de parpadeos. Millones de miradas sobre una décima de segundo. Ahora eres una basura que arropa lo que alguna vez deseo en armarios del tamaño de una fotografía. ¿Acaso con frases lindas lograrás algo de lo que fuiste?... jamás pobre estúpida, no eres nada de lo que fuiste, ya nunca serás lo que fuiste. Siento que de a poco te apagas y me dejas aquí. Bella y estúpida mente, jamás volverás a ser la misma.
A.L.S.
Encantado de haber tenido esa oportunidad fue que la rechacé, ¿Cómo es que iba a negar algo que jamás estuvo en mi poder? Es decir, empezamos teniendo una idea, al comienzo una simple idea. Idealizamos es lo correcto, pues está sobre los pensamientos más banales y sobre, claro, la respiración manual (intentar respiración manual cuando tratas de dormir), la idea de a poco se vuelve un trozo de algo más, esa es la etapa que no puedo clasificar. Conoces a alguien, te agrada, te gusta. No es tan simple como muestran en las películas, además en las películas el destino está resuelto bajo los clichés y las historias repetidas. Me refiero a que si estás en esa etapa de no saber qué es lo que realmente sientes lo mejor es no cuestionar nada y simplemente actuar. Actuar como en las películas para que parezca una historia que ya viviste, una historia que ya conoces. Un puto cliché. Así es más fácil para todos.
Encantado de lo lindo.
Encantado de haber tenido esa oportunidad fue que la rechacé, ¿Cómo es que iba a negar algo que jamás estuvo en mi poder? Es decir, empezamos teniendo una idea, al comienzo una simple idea. Idealizamos es lo correcto, pues está sobre los pensamientos más banales y sobre, claro, la respiración manual (intentar respiración manual cuando tratas de dormir), la idea de a poco se vuelve un trozo de algo más, esa es la etapa que no puedo clasificar. Conoces a alguien, te agrada, te gusta. No es tan simple como muestran en las películas, además en las películas el destino está resuelto bajo los clichés y las historias repetidas. Me refiero a que si estás en esa etapa de no saber qué es lo que realmente sientes lo mejor es no cuestionar nada y simplemente actuar. Actuar como en las películas para que parezca una historia que ya viviste, una historia que ya conoces. Un puto cliché. Así es más fácil para todos.
Encantado de lo lindo.
Espejos.
Hablar de libertad es hermoso, sobre todo cuando se tiene en cuenta que somos unos esclavos de lo que sentimos. ¿Libre de qué? Libre de sentirme enfermo.
Hablar de libertad es hermoso, sobre todo cuando se tiene en cuenta que somos unos esclavos de lo que sentimos. ¿Libre de qué? Libre de sentirme enfermo.
Hain.
La gran ceremonia de iniciación culminó en la muerte de los cinco integrantes. Cada uno de ellos falleció por razones distintas. El fuego acabo con el gusto, el agua acabó con la vista; por su parte la audición fue terminada por el viento y la tierra eliminó el olfato. El tacto se mantuvo a presenciar el deceso que concluyó ante la intervención del ser. El tacto se perdió en una agonía, no fue de un momento a otro. De a poco, como suele ser lo doloroso.
La gran ceremonia de iniciación culminó en la muerte de los cinco integrantes. Cada uno de ellos falleció por razones distintas. El fuego acabo con el gusto, el agua acabó con la vista; por su parte la audición fue terminada por el viento y la tierra eliminó el olfato. El tacto se mantuvo a presenciar el deceso que concluyó ante la intervención del ser. El tacto se perdió en una agonía, no fue de un momento a otro. De a poco, como suele ser lo doloroso.
La cabalgata de las valquirias.
En la novela gráfica Watchmen, el personaje Hollis Mason comienza su biografía narrando lo más triste que se pudo imaginar -según consejos de su amiga escritora- de esa forma tendría a los lectores de su lado para luego continuar su historia como "un paseo". He pensado que la lógica aplicable a contener las emociones del lector a mi favor no se reducen sólo a contar una situación triste, o bien la situación más triste de mi vida y es que irónicamente, antes de alcanzar el nivel de el paseo que será contar lo que me acomete, debo comenzar con el verdadero paseo.
Es agradable hasta cierto punto volver al pasado a una situación que aflige para considerar lo aspectos positivos y negativos del actuar, es decir, plantearse en el racconto desde una visión personal y sentimental memorando las sensaciones por sobre todo y básicamente obviando los elementos alejados de nuestra percepción, algo así como un narrador protagonista y nada más; un ejercicio simple e incuestionable pero siendo la memoria, y en este sentido, los recuerdos tan frágiles como las promesas, a veces es mejor ser parte del experimento desde una perspectiva inversa para comprender los errores como un pequeño dios, estar por sobre todo dictamen de la pasión. ¿Por qué los errores? No lo sé, quizás sea más atractivo equivocarse a siempre mantener un camino recto y sin salpicaduras de estupidez. Además está el hecho que lamentar es para los que pierden, para los que dejaron atrás esa chispa vital y casi apagan el pulso en una mala maniobra en bicicleta pero salen airosos del que pudo ser el último día de su vida. Suponiendo que hasta el momento la configuración del recuerdo esté siendo procesada de manera tal que sólo operen en él los hechos fácticos, o bien los sucesos a ojo de testigo es que tenemos una historia ajena a nosotros y planteada de forma que nos parece familiar -esto realmente importa nada pues lo último que necesitamos es ser parte imaginaria de todo- pero que en el real contexto es una repetición peliculesca de un problema cardiorespiratorio acontecido mientras pedaleaba por el centro de Santiago. ¿Los errores? hay cientos de ellos y para regodearse, supongo que un año de comer pizza como rutina de almuerzo algo habrá influido, además de todo tipo de adicción destructiva, como el no dormir las horas suficientes o mantenerse obligadamente despierto a base de cafeína con el fin de "pensar cosas". Incluso hábitos que consideraba útiles en razón de la rutina, como no preparar desayuno antes de salir pueden ser vistos como una causante directa a mi propia cabalgata de las valquirias. Debo reconocer que el dolor no fue agradable, y desmayarme en la calle tampoco fue de lo mejor que me pudo pasar, pero aprecio cómo se dieron las cosas pues a pesar de despertar rodeado de personas desconocidas que intentaban reanimarme el mensaje queda, y como señaló quien me prestó ayuda: Aún te quedan cosas por hacer, no te tocaba morir.
Morir es la palabra clave, y es que no morí, pero fue una experiencia que me costará olvidar. Aún recuerdo con detalles precisos lo acontecido al momento de levantar la voz para luego caer al piso. Siento esa presión en el pecho y a ratos puedo también emular la deteriorada calidad visual que precedió al blackout -como dirían los gringos- puedo hacer un recorrido completo de lo que fue una nueva muestra de pérdida de los límites, o mejor dicho, de mis propias capacidades que de un segundo a otro me llevaron a la tierra para mostrarme que está todo fuera de mi control. Para mostrarme que soy un maldito animal que no comprende cómo mantener sus 21 gramos.
Me caí pero no perecí y lo recuerdo con todos los dolores que sentí en ese momento, sumado a la angustia y la pena de pensar que iba a quedar eternamente en aquel lugar de Bandera.
Originalmente mi idea era regresar sobre la base de un recuerdo puesto en un reproductor de imágenes para yo ser el juez de los errores; sé que hubo mucho que se pudo evitar, y eso es lo que realmente trato de recordar pues me parece que esto viene de mucho antes. Antes del desmayo, antes del dolor e incluso antes de sentir una incomodidad al respirar. Antes de haber pedaleado ese día. Pienso fríamente que esto viene a ser una nueva forma de dormir en cualquier lugar de la calle, pues a mi pesar, sigo soñando estupideces y despertando como en un coma. Suspendido en el tiempo.
En la novela gráfica Watchmen, el personaje Hollis Mason comienza su biografía narrando lo más triste que se pudo imaginar -según consejos de su amiga escritora- de esa forma tendría a los lectores de su lado para luego continuar su historia como "un paseo". He pensado que la lógica aplicable a contener las emociones del lector a mi favor no se reducen sólo a contar una situación triste, o bien la situación más triste de mi vida y es que irónicamente, antes de alcanzar el nivel de el paseo que será contar lo que me acomete, debo comenzar con el verdadero paseo.
Es agradable hasta cierto punto volver al pasado a una situación que aflige para considerar lo aspectos positivos y negativos del actuar, es decir, plantearse en el racconto desde una visión personal y sentimental memorando las sensaciones por sobre todo y básicamente obviando los elementos alejados de nuestra percepción, algo así como un narrador protagonista y nada más; un ejercicio simple e incuestionable pero siendo la memoria, y en este sentido, los recuerdos tan frágiles como las promesas, a veces es mejor ser parte del experimento desde una perspectiva inversa para comprender los errores como un pequeño dios, estar por sobre todo dictamen de la pasión. ¿Por qué los errores? No lo sé, quizás sea más atractivo equivocarse a siempre mantener un camino recto y sin salpicaduras de estupidez. Además está el hecho que lamentar es para los que pierden, para los que dejaron atrás esa chispa vital y casi apagan el pulso en una mala maniobra en bicicleta pero salen airosos del que pudo ser el último día de su vida. Suponiendo que hasta el momento la configuración del recuerdo esté siendo procesada de manera tal que sólo operen en él los hechos fácticos, o bien los sucesos a ojo de testigo es que tenemos una historia ajena a nosotros y planteada de forma que nos parece familiar -esto realmente importa nada pues lo último que necesitamos es ser parte imaginaria de todo- pero que en el real contexto es una repetición peliculesca de un problema cardiorespiratorio acontecido mientras pedaleaba por el centro de Santiago. ¿Los errores? hay cientos de ellos y para regodearse, supongo que un año de comer pizza como rutina de almuerzo algo habrá influido, además de todo tipo de adicción destructiva, como el no dormir las horas suficientes o mantenerse obligadamente despierto a base de cafeína con el fin de "pensar cosas". Incluso hábitos que consideraba útiles en razón de la rutina, como no preparar desayuno antes de salir pueden ser vistos como una causante directa a mi propia cabalgata de las valquirias. Debo reconocer que el dolor no fue agradable, y desmayarme en la calle tampoco fue de lo mejor que me pudo pasar, pero aprecio cómo se dieron las cosas pues a pesar de despertar rodeado de personas desconocidas que intentaban reanimarme el mensaje queda, y como señaló quien me prestó ayuda: Aún te quedan cosas por hacer, no te tocaba morir.
Morir es la palabra clave, y es que no morí, pero fue una experiencia que me costará olvidar. Aún recuerdo con detalles precisos lo acontecido al momento de levantar la voz para luego caer al piso. Siento esa presión en el pecho y a ratos puedo también emular la deteriorada calidad visual que precedió al blackout -como dirían los gringos- puedo hacer un recorrido completo de lo que fue una nueva muestra de pérdida de los límites, o mejor dicho, de mis propias capacidades que de un segundo a otro me llevaron a la tierra para mostrarme que está todo fuera de mi control. Para mostrarme que soy un maldito animal que no comprende cómo mantener sus 21 gramos.
Me caí pero no perecí y lo recuerdo con todos los dolores que sentí en ese momento, sumado a la angustia y la pena de pensar que iba a quedar eternamente en aquel lugar de Bandera.
Originalmente mi idea era regresar sobre la base de un recuerdo puesto en un reproductor de imágenes para yo ser el juez de los errores; sé que hubo mucho que se pudo evitar, y eso es lo que realmente trato de recordar pues me parece que esto viene de mucho antes. Antes del desmayo, antes del dolor e incluso antes de sentir una incomodidad al respirar. Antes de haber pedaleado ese día. Pienso fríamente que esto viene a ser una nueva forma de dormir en cualquier lugar de la calle, pues a mi pesar, sigo soñando estupideces y despertando como en un coma. Suspendido en el tiempo.
